sábado, 16 de mayo de 2026

Moguer, 29 de abril de 2018 e. c.

Nada más nacer te pusieron en mis brazos.
Después,  indicaban que convenía
que tu cabeza reposara sobre mi pecho desnudo
para favorecer que se estrecharan los vínculos,
aparte de proporcionar más seguridad.
Debían hablarte a ti
porque es cierto:
Mi vínculo hacia ti resulta inexpugnable
y mi seguridad inquebrantable
bajo la caricia de tu rostro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario