Recuerda tu madre
las dos o tres veces
que te agarré en el aire
salvándote de caer
por los precipicios
que suponen un sofá
o una bañera
para un bebé
y yo no recuerdo tanto,
quizás,
porque sigo -seguimos-
más pendientes
de hallar tus nuevos abismos.
las dos o tres veces
que te agarré en el aire
salvándote de caer
por los precipicios
que suponen un sofá
o una bañera
para un bebé
y yo no recuerdo tanto,
quizás,
porque sigo -seguimos-
más pendientes
de hallar tus nuevos abismos.
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